Bajo la premisa que el hogar es la primera escuela, nuestros primeros maestros son los padres, incluso a muchas se les hace tan cómodo que tienen una guardería o tareas dirigidas, enseñan, refuerzan, practican lo básico de forma personalizada y en muchos casos con mejores resultados. Es decir existe una tendencia implícita en la vocación docente.
Al
conceptualizar vocación docente podemos señalar: es concebida como la
inclinación interior innata que motiva a un individuo a dedicarse a la enseñanza,
un deseo profundo de compartir conocimientos, guiar a otros en el aprendizaje,
cooperar con el desarrollo integral, pasión, compromiso y bienestar de los
estudiantes. A otros que descubren y cultivan el enseñar como arte, ciencia u
oficio, a lo largo de su vida, experimentan enseñar, reflexionan sobre sus
resultados y deciden emprender formal e informalmente la pedagogía a través del
ejemplo, refuerzo positivo, trato amable, didáctica asertiva, inspirar, explicar
los paso a paso, perfeccionar la pedagogía como el arte del conocimiento
compartido. Moldea y fortalece su práctica docente y se dedica de dejar huellas
significativas en sus estudiantes.
La diferencia entre ser educadores con relación a otras profesiones, está en la vocación de servicio, cualidades y actitudes esenciales como la paciencia, responsabilidad, empatía, saber escuchar, ser creativos al presentar contenidos, innovar aportando elementos tecnológicos, deportivos, religiosos, culturales, entre otros. Es importante agregar la motivación, generar un clima positivo, involucrar al estudiante, dar ejemplos de la vida misma, adaptar las exigencias a las necesidades del estudiante, desarrollar la personalidad, valores humanos, hacerlo reflexionar sobre temas de interés, sensibilizar sobre la ecología, desarrollo personal, aprovechamiento del tiempo, fuentes y entornos de aprendizaje.
Egipcios,
griegos, romanos y otras civilizaciones renombradas en la antigüedad,
desarrollaban roles específicos en la enseñanza como sacerdotes (rituales), filósofos
(ideas y pensamientos), artesanos (secretos del oficio), centrados en el diálogo,
mayéutica, hermenéutica, fenomenología y
otros para guiar a sus aprendices con conocimientos, habilidades, estímulos,
aprender a pensar en forma crítica, desarrollar la reflexión y la capacidad de
respuestas acertadas.
Asimismo,
la cultura oriental de India y China donde la figura del maestro era el centro
espiritual y práctico, los discípulos eran enseñados con dedicación, Confucio
en China enfatizó la importancia de la educación y el rol del maestro, los
principios éticos, sociales, honrar al padre, aprender a preguntar y responder
con ejemplos.
Para
muchos en Latinoamérica, los mayas, aztecas, incas, colombianos, brasileños y
venezolanos, con todas sus comunidades indígenas antes, durante y después del
proceso de colonización europea, existían un sistema educativo estructurado
para las élites, sacerdotes y sabios transmitían conocimientos astronómicos,
calendáricos, históricos y religiosos. El desarrollo de la agricultura,
artesanía, el desarrollo de la guerra y sus armas, jugaban un papel
predominante.
Al
profundizar el don de enseñar desde la perspectiva ontológica, se considera una
manifestación particular de la capacidad de comunicación, empatía, disposición
natural de compartir conocimientos, experiencias, deseos y sentimientos a través
de comprender y crecer socialmente, cooperar en el progreso colectivo e
individual.
Desde
la perspectiva epistémica, la filosofía del don de enseñar, aborda la pregunta
de cómo se facilita el verdadero aprendizaje? No sólo depositar datos e
informaciones en las mentes de sus estudiantes, sino ir más allá, guiarlo hacia
el descubrimiento, comprensión, aplicación del saber, adaptarse a las
necesidades, fortalecer el pensamiento crítico, autoaprender (autodidáctica),
despertar la curiosidad y cultivar la sed de la sabiduría.
Actualmente, muchos profesionales de otras disciplinas médicos, abogados, ingenieros, entre otros se han sumado a las filas de la docencia, encontraron su vocación docente, incluso tienen tareas dirigidas con altos resultados cognitivos y con valor agregado, aplican la pedagogía del ejemplo, la lectura recreativa, las matemáticas interactivas, la tecnología apropiable al servicio del conocer, sentidos: del humor, pertenencia y el sentido común. La universidad les ofrece un diplomado o componente docente y los invita a formarse permanentemente.
Elementos preponderantes de la vocación docenteA.
Diagnosticar:
hacer varias evaluaciones oral, escrita, práctica, observaciones y registros
sobre la actuación del estudiante.
B.
Planificar:
llevar un plan de trabajo, actividades, objetivos y recursos al momento de
ejecutar tus clases.
C.
Desarrollar las
clases: cumplir con la planificación, tener un plan b, c y d, por si no te
funciona lo planeado, terminan antes o después.
D.
Evaluación:
aplicar evaluaciones frecuentes, acostumbrarlo a responder, realizar
operaciones o completar rutinas.
E.
Control y
seguimiento: controlar la disciplina, prestar atención a cada detalle, llevar
un registro por escrito de acontecimientos generales y particulares.
F.
Reforzar: lo
bueno y lo malo, corregir en privado y aplaudir en público, darle mérito a su
trabajo.
G. Pasión por enseñar: amor profundo por el acto de
enseñar.
H. Nivel de compromiso: centrarse en las necesidades
del estudiante, buscar estrategias pedagógicas y comprometerse a mejorar el
desempeño del estudiante.
I.
Empatía y
conexión: preocuparse por el bienestar emocional de sus estudiantes, escuchar
inquietudes, dar confianza, respeto y apoyo.
J.
Formación
permanente: aprender cada día más sobre la pedagogía y sus implicaciones. Leer,
ver tutoriales, hacer cursos, escuchar conferencias, entre otras.
K. Otras adicionales como paciencia, perseverancia, creatividad, innovación, entre otras.
CONCLUSIONES
Particularmente
encontré mi vocación docente durante la educación secundaria, se me hacía fácil
enseñarles a mis compañeros de clase sobre el uso cualquier materia, les ayudé
con matemática, artística, dibujo técnico, música, física, biología y hasta les
daba discursos filosóficos y de metafísica. Tendría unos 14 años y ya mis
vecinos me contrataban para preparar a sus hijos al siguiente año escolar o
para reparar materias.
Les
doy las gracias por tanto, me sirvió de base, al ingresar a la universidad fue
un verdadero reto, los profesores muchos eran catalogados de filtros y sus
discursos eran más para dejar la universidad que para otra cosa, si no tienen
lo que se necesita busquen otra cosa que hacer, el error del docente se
multiplica. Otros con su forma de hablar nos llevaban a un mundo de
conocimientos que sin darnos cuenta el tiempo pasaba volando.
La
vocación docente se ha mercantilizado, se cobra por todo, asesorías, tesis,
trabajos, consultas, hasta para leer un artículo, porque la realidad es que los
sueldos son bajos, simplemente no alcanzan, trabajar en público y privado, para lograr
cumplir las expectativas propias o de la familia.
Para todos los que ven la vocación docente y la viven en su máximo esplendor les bendigo, aspiramos darle respuestas a muchos estudiantes aunque siguen cambiando las preguntas, darla las herramientas mientras cada vez más se digitalizan los proceso y darles esperanza que es lo único que tenemos de ser mejores cada día.


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