LA ZONA DE CONFORT
La comodidad ¿no tiene precio o sí? Le asignamos
un valor a estar cómodo con personas, animales, cosas y trabajos, si vamos más
a allá hasta la misma vida cotidiana. El sólo hecho de pensar en romper mi
rutina de comodidad causa en muchas personas ansiedad y angustia que prefieren
dejar las cosas tal y como están. Este es el tema de hoy extraído de la
psicología y que sin querer ha estado presente en nuestras vidas hasta sin
darnos cuenta.
En este sentido, su concepto abarca un estado psicológico en el cual un individuo se siente: seguro, cómodo, rodeado de situaciones familiares, evitando riesgos, desafíos, complacencia y falta de crecimiento personal. Las sensaciones de estabilidad y bienestar estarán presentes, aunque pueden limitar el desarrollo y oportunidades de aprendizaje, por la falta de exploración de nuevas experiencias enriquecedoras de la vida. Salir de la denominada zona de confort implica enfrentarse a miedos, asumir riesgos, incomodidades y hasta frustraciones, frenando el desarrollo del potencial creativo, crecimiento, innovación, aprender nuevas habilidades, desarrollo personal, académico y profesional. Asumir un cambio significativo en la rutina al incorporar nuevas personas, responsabilidades adicionales, interactuar con personas diferentes, desafiarse a sí mismo, descubrir nuevas pasiones, fortalecer la resiliencia, aumentar la confianza, adaptarse a los cambios progresivos o radicales según el caso.
Es importante citar a Divid Rock (2009),
en su obra “Your brain at work” (Tu cerebro en el trabajo), destacó como el
cerebro se acostumbra a estar operativo, comportarse de una manera, ser
productivo en el trabajo, atención a los detalles y control de estrés,
rendimiento y funciones cognitivas a desarrollar. También a Carl Rogers (1961)
en libro “el proceso de convertirse en persona” explora como una persona puede
alcanzar su pleno potencial al salir de la zona de confort, enfrentarse a
experiencias nuevas y desafiantes.
En relación a las citas anteriores, ambos
autores coinciden en que la mejor manera de aprovechar el potencial que tenemos
dentro es salir de la zona de confort, a continuación se nombran ejemplos de
situaciones donde está presente la zona de confort a veces sin darnos cuenta: rutinas
diarias, relaciones estables, trabajo familiar, actividades recreativas, miedos
no superados, hábitos alimenticios, ambiente laboral, estilo de vida,
educación, autopercepción, entre otros. Los patrones presente en todos estos
aspectos está la comodidad que sentimos a hacer siempre lo mismo, el mismo
recorrido al caminar, comprar las mismas cosas para cocinar, escuchar la misma
música una y otra vez.
Asimismo, se cuentan entre muchos casos
de personas que han trabajado toda la vida en la misma empresa, familias que
han mantenido el negocio familiar durante varias generaciones, los amigos de
toda la vida, fanáticos del mismo equipo deportivo, la línea continua de
estudio, trabajo y hasta horas extras (tareas dirigidas en casa) en educación,
hasta jubilados que trabajan en colegios privados. Casos extremos como comer la
misma cosa semana tras semana, hacer el mismo recorrido a pie todos los días,
el mismo corte de cabello o tinte.
Por todo lo antes mencionado existen
aspectos positivos en mantener la zona de confort entre las que se destacan: seguridad
emocional, confianza, familiaridad, eficiencia, relaciones estables, ritmo de
vida sostenible, conservación de energía, menos frustración, satisfacción
personal, estabilidad financiera o solvencia económica. Contrariamente, las
personas que se mantienen en su zona de confort presentan estos aspectos
negativos: miedo al cambio, estancamiento personal, monotonía, falta de
innovación, dependencia, baja autoestima, habilidades limitadas, pérdida de
oportunidades e impacto en su salud mental.
Como aporte, te sugiero entre muchas
cosas, establecer metas desafiantes, atrévete y define objetivos que te
impulsen a salir de la rutina habitual, metas alcanzables pero con carga de
retos en el campo personal, académico y profesional. Prueba nuevas actividades,
inscríbete en cursos, talleres, danza, gastronomía, música, teatro o decídete a aprender un nuevo idioma. Cambia tu rutina
diaria, introduce cambios progresivos inicia con unos pequeños, cambia tus
hábitos alimenticios, cambia de horario de estudio, modifica el canal, escucha
otra música o deja de ver películas repetidas. Conéctate con nuevas personas,
amplia tu círculo social, asiste a eventos, seminarios o grupos de interés y
conoce gente nueva. Asume nuevas responsabilidades en cualquier ámbito.
En este mismo orden de ideas, viaja a
otros lugares, práctica hablar en público un tema nuevo, reflexiona sobre tus
miedos, alístate como voluntario en actividades comunitarias y aporta a núcleo
familiar nuevos retos para el siguiente año por ejemplo. En el ámbito personal,
tu zona de confort te mantiene presa de un estado mental, evitando situaciones
que puedan generar ansiedad o estrés, resultado de esto la falta de crecimiento
y desarrollo de habilidades y destrezas innatas, no evites los desafíos, vive
nuevas experiencias, rompe la monotonía, enfrenta tus miedos, asume el control,
riesgos y explora nuevas oportunidades.
Durante muchos años viví bajo lo
seguro, nunca me endeudé, construí dos casas según mi presupuesto, una vez
solicité a un familiar un préstamo y su respuesta fue, ve al banco y solicita
una tarjeta de crédito, creo que fue lo mejor que me ha pasado, las llevé
varias veces al máximo y cancele puntualmente, hasta aumentaron mi cuota de crédito,
es una prueba de que el cambio a veces dan buenos resultados. En otros no
tanto, porque varias personas se endeudan tanto con sus tarjetas que
prácticamente son su respaldo hasta para hacer mercado.
El aspecto pedagógico de la zona de
confort, que nos enseña un proceso ininterrumpido de enseñanza, por ejemplo los
docentes deben fomentar un ambiente donde sus aprendices se sientan seguros para
explorar, a veces aprender errando, motivarlos en todo momento, desarrollar su
lado talentoso, habilidades blandas, adaptarse al cambio, desafiarlos con
aprendizaje basado en proyectos, aplicar el trabajo de equipo, desarrollar el
refuerzo positivo y aumentar su confianza en si mismos.
CONCLUSIONES
Trabajé todo la vida en el sector
educativo, estudie y logre todos los títulos en mi prosecución académica, hoy
dirijo una escuela de música y el cambio de ambiente me trajo retos, asumir los
cambios, estudiar más detalladamente la música y compartir experiencias con la
nueva generación de profesores y estudiantes musicales. Tú también puedes la
vida te ofrece todos los días un nuevo amanecer, el río nuevas aguas, la
naturaleza nuevas flores y frutos, aprovecha tu tiempo. Atrévete a cambiar.


Felicidades en tu nuevo rol como Director es verdad hay que salir de nuestra Zona de confor y enfrentar nuevos retos,las tomas de decisiones son importantes y asumirlos tambien y es lo que te llevan a cambiar y llevar una nueva vida,tambien esta el apoyo en el que te dan para seguir adelante eso es importante y como dice el articulo estar en ambientes donde te ayuden y se trabaje en equipo, la armonia en un equipo de trabajo y el apoyo es importante.como formadora hay que ver hasta donde formar y hasta donde estar en un lugar donde te brinden estabilidad emocional. Y seguir esa bisqueda de nuevos retos.......
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