Durante muchos años viví frente a un complejo educativo donde estudiaban niños desde educación inicial, primaria y secundaria, edades comprendidas entre 4 a 17 años, pero nunca se puede comparar con la educación actual donde el docente ha perdido espacios de autoridad, legal, orden, respeto, dominio y formación, tanto las públicas como las privadas tienen un problema de indisciplina general, las leyes amparan al estudiantes, las autoridades educativas quieren más cantidad de egresados que calidad. Prácticamente te inscribes en preescolar y tienes fecha de graduación de bachiller, no se puede aplazar a ningún estudiante.
Bajo
este escenario, vamos a conceptualizar disciplina como un conjunto
multifacético comprendido desde diferentes enfoques, desde la perspectiva
biológica disciplina es un mecanismo de control de impulsos enraizados en las
actividades cerebrales, el individuo tiene la capacidad de ejercer la
disciplina, permitir comportamientos deseados, planeados y controlando sus
impulsos o respuestas automáticas en un entorno educativo significante para el
desarrollo de sus capacidades. Desde las perspectivas psicológica disciplina es
la relación estrecha entre motivación, auto eficiencia, impulsos, respuestas,
recompensas y castigos. Un deseo interno de alcanzar una meta promueve hábitos
disciplinados con rutinas de estudio, ejercicios o trabajo según el objetivo
planeado. Esforzarse y superar obstáculos en la búsqueda del éxito, ver el fracaso
como un punto de referencia para mejorar, corregir, replantear, agregar
elementos a la rutina y ser más disciplinado.
Estudiantes, músicos y deportistas ven la disciplina como el camino que deben recorrer, memorizar contenidos, partituras, movimientos, reglas, funciones, conciertos, estrategias, exposiciones, uso correcto del internet y el tiempo. Aprovechar cada minuto para aprender, aumentar su potencial, reforzar o corregir aspectos señalados por los profesores, entrenadores y expertos. Para alcanzar la calificación excelente, la perfección en la ejecución de una sinfonía o alcanzar las marcas para clasificar y después ganar la competición amerita un compromiso personal de cada uno. Hacer caso a las instrucciones, prestar atención, evitar la pérdida de tiempo y recursos disponibles.
Para muchos pedagogos, disciplina es el pilar fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje, postulados de Piaget y Vygotsky lo certifican, su importancia estructural guía adecuadamente el desarrollo de la personalidad del estudiante. Un ambiente educativo controlado promueve la responsabilidad, el respeto, autonomía, reflexión, cooperación, adaptación, sentido común y el respeto mutuo. La mayoría de los métodos de enseñanza fomentan la disciplina, participación activa, resolución de problemas, gestión del tiempo, metacognición, tareas y actividades a desarrollar sólo, en grupo o asesorados.
2.-
Disciplina restaurativa: permite reparar daños causados por conductas
inapropiadas a través del diálogo, empatía, búsqueda de soluciones que
beneficien a todas las personas involucradas, promover los valores humanos de
responsabilidad y reconciliación.
3.-
Apoyo conductual: se enfoca en la proactividad, comprensión, focos de comportamientos problemáticos, implementar
estrategias de apoyo individual, enseñar alternativas apropiadas y respuestas
esperadas.
4.-
Aprendizaje socioemocional: enseña habilidades de autoconciencia,
autorregulación, relaciones personales y colectivas, toma de decisiones,
responsabilidad, clima escolar y comportamientos positivos.
5.-
Prevención e intervención: análisis de casos, datos e informaciones del
comportamiento estudiantil individual y colectivo, identificar patrones de
comportamiento y prevenir acontecimientos (charlas, talleres, asesorías,
tutorías, periódico escolar), implementar normas de intervención en caso de
conflictos, precisar e informar a los representantes de las acciones.
6.-
Integración de las TIC e IA: utilizar correctamente las tecnologías de
información y comunicación, además de la inteligencia artificial para el desarrollo
temático pedagógico artístico, científico y deportivo, personalizar perfiles de
acceso oficial del plantel, acceso a classroom, realimentación, reforzar la
participación activa y efectiva.
7.-
Salud mental y bienestar: sensibilizar a estudiantes, padres, docentes,
directivos y comunidad en general de los efectos negativos para la salud y el
bienestar general de cada miembro del plantel, mejorar su comportamiento,
integrar equipos productivos de apoyo, medir comentarios y a quien se los dice
para evitar chismes, reforzar los comportamientos positivos y acatar las normas
de convivencia.
8.-
El juego como mecanismo disciplinario: establecer normas claras y respeta al
árbitro, evitar palabras grotescas, violencia, acoso escolar, aceptar el
triunfo o derrota con respeto. Resaltar el trabajo de equipo, visualizar la
jugada y pase, anotar, celebrar cada anotación. Esta metodología es atractiva,
efectiva, destaca habilidades, destrezas, promueve comportamientos positivos y
colaborativos.
9.-
Establecer normas claras y coherentes: elaborar un articulado con la
participación de la mayoría de la triada (escuela-familia-comunidad), todos los
miembros del plantel, familiares de los estudiantes, fuerzas vivas que
conforman la comunidad (organismos de seguridad, SEPNNA, Zona Educativa,
supervisores, comerciantes, otros). Especificar
con claridad las faltas y sanciones, en correspondencia con las normas
legales vigentes, actualizar estas normas de convivencia periódicamente. Someterlas
a votación para su aprobación.
10.-
Fomentar un clima escolar positivo: destacar los valores humanos (respeto,
confianza, trabajo, justicia, paz y amor), apoyar y cuidar por mantener un
clima favorable, comunicar activamente casos para solventar focos de conflictos
a tiempo.
11.-
Involucrar a la familia: compartir la programación, invitarlos a participar,
solicitar la colaboración en caso de ser necesario, apoyar las medidas
sancionatorias con respeto, evitar comentarios descalificadores del personal
docente o del plantel en general.
12.- Fomentar la autorregulación: todos debemos ser garantes de la disciplina, ante cualquier foco de violencia, aplicar correctivos o retirarse, participar o hacerse eco de indisciplina te hace testigo y cómplice de muchas situaciones. Acude con el tutor o coordinador más cercano, el de guardia, y plantea el caso.
Desde mi experiencia laboral en instituciones públicas y privadas quisiera sugerir en primer lugar respetar la autonomía, autoridad y disciplina del docente, hacer comentarios positivos de las actividades, nunca descalificar el trabajo docente, reforzar en casa la autoridad de la familia y el docentes, como garantes de la educación de sus hijos, apoyar la labor del tutor, asistir a sus reuniones, invertir tiempo en visitas al plantel, no esperar a última hora o finalizado el año escolar para conocer los resultados. Si hubo excesos en la disciplina de muchos colegas, tal vez fuimos afectados directa e indirectamente, pero lo que se está viviendo en las aulas de clase supera la paciencia y profesionalismo de muchos colegas. Planificamos y desarrollamos clases que muchos estudiantes ni siquiera revisan, no prestan atención, participan para sabotear y los demás se ríen de sus intervenciones fuera de contexto. Ni hablar del lenguaje utilizado por los estudiantes.


Excelente información , se debería de descartar los valores y la disciplina en los centros educativos. Y no hacer fábricas de graduados que en vez de sumar van es a restarle a la sociedad
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