Motivacion, Crecimiento Personal, vivencias


Breaking

sábado, 1 de marzo de 2025

Pensamientos, palabras y obras.

Pensamientos, palabras y obras.

Durante muchos años escuche a mi mamá Luisa Tovar, repetir esta frase: “pensamientos, palabras y obras” en sus rosarios su pasión religiosa que la acompaño hasta el final de sus días. Este es el tema de hoy con un sentido religioso y filosófico. La biblia destaca la relación pensamiento, palabras y obras por sus aportes significativos para la moral y la vida espiritual. Afirma Proverbios 23:7 “Porque cuál es tu pensamiento en su corazón, tal es él” Esta frase resalta que nuestros pensamientos definen el carácter.

Pensar una capacidad humana que determina nuestra realidad biopsicosocial, emocional y espiritual, tanto de la realidad como de las fantasías que nos inventamos a través de la vida. Marca el punto de partida de nuestras palabras y obras. Es nuestro dialogo interno con nosotros mismos. Influye en nuestras decisiones más sencillas hasta las más complejas. Tenemos millones de pensamientos por día unos buenos, otros regulares y los más extremos negativos. De allí nacen las ideas, innovaciones, impresiones de la realidad y muestra el lado creativos de cada individuo. Implica procedimientos mentales consientes e inconscientes.

Nuestros pensamientos pueden ser de diferentes tipos, entre los cuales podemos señalar los pensamientos lógicos, fundamentados en la coherencia, adaptación, razón, conocimiento, valores, resolución de problemas, formular reflexiones y conclusiones. Podemos pensar en forma crítica, al producir análisis, evaluaciones, identificar fortalezas, habilidades, destrezas, debilidades, amenazas, vocaciones y talentos de manera objetiva o subjetiva. También podemos tener pensamientos reflexivos, son aquellos que nos invitan a cuestionar, aprobar o no, analizar y evaluar nuestro accionar y hasta la forma de pensar.

debemos ser coherentes entre lo que pensamos, decimos y la forma como actuamos, si vas tras tus metas piensa en ello, habla con base y actúa de buena fe.

A veces pensamos tanto las cosas, que nunca las decimos y mucho menos las hacemos, nos podemos hacer mucho bien, pero también mal, nuestras creencias y prejuicios pueden llegar a alterar nuestro comportamiento, salud física y mental a tal punto que podemos llegar a tratar a una persona de forma irrespetuosa porque simplemente me cayó mal, sin ni siquiera conocerla. El pensamiento tiene poder pero debe ir más allá.

La palabra como segundo peldaño, representa la construcción o destrucción, verdad o mentira, el bien y el mal, la biblia en Santiago 3: habla extensamente del poder de la lengua y de cómo esta puede ser una gran fuente del mal. Sin duda alguna si no conocemos el contexto del problema de una persona no podemos opinar, tomar una postura frente a un conflicto donde dos o más partes tienen intereses opuestos, demos un simple ejemplo el embarazo en adolescentes, puede tener opiniones distintas entre docentes, médicos, comerciantes, familiares de la embarazada o del padre, abogados, medios de comunicación y redes sociales. Sus comentarios positivos o negativos, ganar o perder no sólo oportunidades sino inversiones de tiempo y económicas. A veces opinamos sin medir las consecuencias o las personas que nos escuchan.

La palabra tiene poder de comunicar, herramientas principales que utilizamos para expresarnos, plantear ideas, emociones, inquietudes, necesidades, puntos de vista, construir o destruir relaciones afectivas, familiares, laborales, estudiantiles, crear ambientes positivos o negativos, manifestar mensajes efectivos o confusos. Podemos tener nuestra carta de presentación, por irradiar nuestra personalidad, identidad, inclinaciones, tendencias, nivel educativo o cultural, capacidad para influir, liderar o manipular a los demás.

Las tipologías de palabras, las que nos enseñas en diferentes niveles y modalidades educativas, destacan los sustantivos: nombre de personas, animales, ideas y cosas (Pablo, loba, comprar, lápiz, etc.), son las primeras palabras que aprendemos de niños, agua, mamá… Los adjetivos: describen cualidades o características como por ejemplo: grande, pequeña, verde, vinotinto, inteligente, amable, etc. Si unimos sustantivos con adjetivos se hace más comprensible lo que se dice: casa pequeña, vehículo grande, portón negro, bella Isabel, gran idea… Los verbos que indican acciones, estados o procesos, cantar, bailar, estudiar, correr, reír, vivir, entre muchos más, los utilizamos a diario en diferentes momentos, me gusta bailar, ella estudia, nosotros corremos… Adicionalmente existen otros tipos de palabras como: pronombres, adverbios, preposiciones, conjunciones e interjecciones.

Las palabras comprometen tu accionar, al decir voy a comprar un carro nuevo, asumes un compromiso personal, que te motiva a realizar todo lo posible para alcanzar tu meta, al ser escuchado muchos te comentarán de forma positiva apoyándote a consolidar tus sueños y otros descalificaran tu potencia para lograr el éxito. Debemos ocupar nuestro tiempo hablando en positivo, motivando a otros, no hacer sugerencias o recomendaciones a nadie sin saber el contexto de su problema o situación. Tenemos un poder al hablar, pero también debemos aprender a escuchar.

Ahora bien, ya destacamos el pensamiento y la palabra, toca el turno a las obras, como manifestación de fe, Santiago 2:26 afirma: “porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también le fe sin obras está muerta”, ten misericordia ayuda al necesitado y cuida de los enfermos. El altruismo, generosidad y nobleza debemos practicarla, sin esperar nada a cambio.

Las obras son lo que determina lo que pensaste y dijiste.

Las obras son la consolidación de pensamientos y palabras, un emprendimiento, la construcción de tú local comercial, la reparación o ampliación de una vivienda, son sólo tres ejemplos del poder de actuar, involucra inversión de todo tipo (tiempo, recursos, dinero, equipos, etc.), son el resultado de horas, días, semanas y hasta años de pensamientos y palabras. Marcan tu destino y la forma como te ven los demás, el entorno laboral, familiar y comunitario. Ser exitoso o no, poseer bienes materiales que representen el patrimonio acumulado a lo largo de la vida. Ver las compras como inversión no gastos, adquirir equipos para trabajar, máquina de soldar, trozadora, sonido, computador y accesorios, pueden ser diferencia entre autoconstruir o mandar hacer. Claro está esto viene acompañado de horas de aprendizaje para aprovechar al máximo el recurso, utilizarlos de forma adecuada para poder generar ingresos adicionales o evitar gastos de diferentes tipos por tareas que podemos hacer nosotros mismos.

Las obras más que acciones aisladas, conectan como manifestaciones de intención, materializan nuestros pensamientos y palabras, a veces con un gesto decimos más de mil palabras, tenemos un impacto directo en las personas que nos rodean al ser coherentes entre los que pensamos, decimos y actuamos. Se dividen en tres grandes grupos: obras científicas, artísticas y de oficio.

REFLEXIONES 

Durante el recorrido de esta producción intelectual, deje a propósito muchas dudas, los invito a investigar ir más allá de las líneas propuestas y profundizar en el valor que tienen tus pensamientos, palabras y obras.

Autoevalúa tú forma de pensar, hablar y obrar (trabajar), deja de ser tibio, ni ni, más o menos, mejora esa manera de vivir, invierte en lecturas, videos y diálogos productivos, positivos y de auto ayuda. El crecimiento personal no se hace de la noche a la mañana, te dan fórmulas de cinco minutos que cambiaran tu vida, pero eso es una fantasía.

No basta con pensar, hay que hablar, no basta con hablar hay que actuar, no basta con actuar, hay que dedicar tiempo y esfuerzo para construir tus pensamientos y palabras en obras.

Si necesitas ayuda, búscala, si te la ofrecen, acéptala, si te la niegan procura luchar contra viento y marea por la innovación es un proceso cuesta arriba, seguramente coincidimos en decir que hay muchas personas que comentan nuestras ideas a favor, otros en contra y muchos les da igual o son neutrales. Buscar la aprobación no es siempre el mejor camino. Cada quien tiene su mundo, realidad o modo de ver la vida o la muerte.

En conclusión. Para muchos la muerte es dolorosa, triste, accidental, traumática, aterrador y para otros es el resultado del ciclo de la vida nace-crece-reproduce-muere, un descanso eterno, luego de luchar contra una enfermedad. Se respeta el culto al muerto, muchos países lo han convertido en un patrimonio cultural. Nuestras obras serán recordadas, al igual que nuestras palabras, no así los pensamientos.

4 comentarios:

  1. La trilogia: cuerpo, mente y alma.
    toda tarea nace en el pensamiento, usas la palabra para involucrar (explicar) a otros o simplemente pedir su aprobación. Una vez convencido de como la puedes hacer vas a la acción. Las ganas enormes que le pones es el alma.

    ResponderEliminar
  2. El artículo nos recuerda que nuestros pensamientos, palabras y obras están intrínsecamente ligados y que la calidad de nuestra vida espiritual, moral y social depende de la coherencia entre ellos. No basta con pensar o hablar; es necesario actuar con intención y compromiso para construir una vida auténtica y significativa. Al final, nuestras obras y palabras serán las que perduren en la memoria de otros, mientras que los pensamientos, aunque poderosos, permanecen invisibles. Por ello, cultivar un diálogo interno positivo, expresarnos con responsabilidad y actuar con generosidad es el camino hacia un legado valioso y una existencia plena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amigo Freddy, muy acertado su comentario, el actuar es un factor determinante para el logro de muchas metas y nuestro diálogo interno debe ser un momento de reflexión.

      Eliminar
  3. Absolutamente todo nace en la mente. Primero pensamos, luego comentamos a otros para buscar nuevas ideas, para conversernos o simplemente por la necesidad de aprobacion. Luego vamos a la acción.

    Respetando la religión de cada uno. Dime, que opinas...

    ResponderEliminar